
Abruzos es considerado el pulmón verde del Mediterráneo y gracias a sus tres Parques Nacionales (Abruzos, Maiella y Gran Sasso), el Parque Regional Sirente Velino y más de treinta Reservas Naturales es una de las regiones más verdes de Europa. Cada parque custodia una larga historia que se puede descubrir a través de la visita a antiguos pueblos y se caracteriza por particulares especies de flora y fauna y por estratificaciones geológicas.
El patrimonio natural de Abruzos, sin embargo, está compuesto también por cadenas montañosas, magníficos lagos y verdes colinas repletas de viñedos y olivares. Muchos de los lagos de Abruzos atraen a los amantes de los deportes acuáticos como el windsurf, el piragüismo o el buceo, mientras que los altos picos apeninos seducen a los aficionados del senderismo y trekking. La variedad del territorio abruzés convierte esta región en un destino muy deseado y capaz de satisfacer las necesidades de diferentes tipos de turistas.

El Parque Nacional del Gran Sasso y Montes de la Laga es una de las reservas naturales protegidas más grandes de Italia y es uno de los tres parques nacionales presentes en Abruzos. Extendido sobre una superficie de 150.000 hectáreas el Parque custodia un territorio en su mayoría montañoso y caracterizado por numerosas cimas que superan los 2.000 metros de altitud. Los macizos montañosos presentes son los Montes Gemelos, los Montes de la Laga y la cadena del Gran Sasso de Italia donde es posible realizar numerosas excursiones y caminatas envueltas en la naturaleza. Entre los itinerarios más famosos está la Ippovia del Gran Sasso, un sendero de aproximadamente 320 km que se desarrolla alrededor del macizo del Gran Sasso y que puede realizarse a pie, a caballo o en bicicleta de montaña.
En medio del Macizo del Gran Sasso se encuentra también la meseta de Campo Imperatore que por sus espléndidos paisajes también es conocida como el «Pequeño Tíbet». Aquí se encuentran las cimas más elevadas de los Apeninos, como el Corno Grande (2.912 metros) y el Monte Aquila (2.494 metros), y una de las estaciones de esquí más modernas y mejor equipadas del Centro de Italia.
Dentro del territorio del Parque se encuentran también cuarenta pueblos abruzeses que conservan un patrimonio histórico y arquitectónico realmente único, tanto que muchos forman parte del Club «Los Pueblos más bellos de Italia«. La variedad de paisajes del Parque permite la presencia en este territorio de más de 2.000 especies vegetales y de diversas especies de animales, entre ellas el oso pardo marsicano.
El Parque Nacional de Abruzos fue fundado en 1923 y por eso es considerado uno de los parques más antiguos de Italia. Extendido sobre una área de aproximadamente 50.000 hectáreas, dentro del Parque se encuentran 25 municipios (situados entre las regiones Abruzos, Lacio y Molise) y diversos ambientes ricos en vegetación que atraen a muchísimos visitantes en cada estación del año. Además, las hayas centenarias de más de 500 años, que se encuentran entre los municipios de Lecce nei Marsi, Opi, Pescasseroli y Villavallelonga, fueron reconocidas en 2017 como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. El Parque Nacional de Abruzos también desempeña un papel importante en la salvaguardia de algunas especies de animales silvestres como el lobo, la gamuza de Abruzos y el oso pardo marsicano.
El Parque Nacional de la Maiella (o Majella) comprende el gran macizo de la Maiella, las montañas del Morrone, los montes Pizi y el grupo del Monte Porrara. La mayor parte de su territorio se extiende por encima de los 2.000 metros y la cima más elevada es la del Monte Amaro con sus 2.793 metros de altitud. El Parque es considerado un verdadero oasis natural donde es posible recorrer innumerables itinerarios a pie, en bici o a caballo y admirar raras especies de flora y fauna.
El Parque Natural Regional Sirente Velino es conocido entre los aficionados a los deportes de invierno por la presencia de los complejos esquiadores de Ovindoli y Campo Felice. El parque se extiende sobre más de 50.000 hectáreas en la provincia del Aquila y comprende en su interior aproximadamente 22 municipios que custodian un patrimonio histórico-cultural realmente antiguo. Dentro del parque se encuentran numerosas especies animales como el oso pardo marsicano, el corzo, el ciervo, el puercoespín, la zorra, el gato montés y el jabalí, mientras que entre las aves destacan el águila real, el milano negro, el cuervo imperial, el halcón peregrino y el pico verde.

Para enriquecer el patrimonio natural de Abruzos también existen muchísimos lagos y embalses, obtenidos por el represamiento de las aguas de los ríos, que son el destino perfecto para quienes aman practicar deportes acuáticos.
Entre los lagos más famosos de Abruzos está sin duda el Lago de Barrea, un espejo de agua que se encuentra dentro del Parque nacional de Abruzos, Lacio y Molise y que alberga a lo largo de sus orillas tres encantadores pueblos: Barrea, Villetta Barrea y Civitella Alfedena. La red de senderos que rodea el lago lo convierte en el destino ideal para quienes aman las actividades al aire libre.
Otro lago que no hay que perderse durante una estancia en Abruzos es el Lago de Scanno que es considerado el lago natural más grande de la región. Enclavado entre las cimas de los Montes Marsicanos, el lago se formó por un deslizamiento de tierra desprendido del Monte Genzana que interrumpió el curso del río Tasso. El lago obtuvo el título de Bandera Azul y es, por lo tanto, completamente apto para bañarse, mientras que alrededor alberga una serie de senderos que se pueden recorrer en bici o a pie.
Nacido del represamiento del Río Fucino, el Lago de Campotosto es un embalse artificial que está tutelado por una Reserva Natural del Estado y se encuentra dentro del Parque Nacional Gran Sasso y Montes de la Laga. El lago es frecuentemente elegido como destino por aficionados a la pesca, el piragüismo, el windsurf y dada la extensa red de senderos que lo rodean es ideal para quienes quieren hacer excursiones en bici o a pie.
En el valle del Sangro se encuentra, en cambio, el Lago de Bomba que se formó tras el represamiento del río Sangro. El lago es navegable y es, por lo tanto, ideal para quienes quieren practicar piragüismo, windsurf o esquí acuático. A lo largo de sus orillas se encuentran pueblos característicos como Bomba, Colledimezzo, Pietraferrazzana, Pennadomo.
Poco distante de las Grutas de Stiffe es posible visitar el pequeño Lago de Sinizzo que también es llamado la «playa de los aquilanos» por sus maravillosas aguas balneables que en verano atraen a muchas personas que quieren escapar del calor de las ciudades. Alrededor del lago, además de haber numerosos senderos, se encuentran áreas de descanso para pícnic, un parque infantil y un pequeño quiosco.
Finalmente está el Lago de Capodacqua que también es apodado la «Atlántida de Abruzos» por la presencia de numerosos restos en el fondo del lago que atraen a aficionados al buceo de todo el mundo. Este pequeño embalse artificial está situado dentro del territorio de Capestrano a los pies del Monte Scarafano a una altitud de 340 metros.

Abruzos, si se excluye la estrecha franja de tierra que se extiende a lo largo de la costa, está compuesto en gran parte por territorio montañoso y en pequeña parte por territorio colinario.
En particular en las provincias de Teramo, Pescara y Chieti, se encuentran verdes colinas que albergan cultivos de viñedos y olivares y pequeños pueblos encaramados. Estos son los lugares ideales para quienes quieren pasar una estancia en la naturaleza degustando productos típicos del territorio abruzés.





